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Aerotermia opiniones reales: lo bueno y lo malo · imagen ilustrativa generada por IA
🔥 Aerotermia
Aerotermia opiniones reales: lo bueno y lo malo

Sin testimonios inventados: las quejas que se repiten de verdad, cuándo compensa la aerotermia y cuándo no, y qué preguntarle al instalador antes de firmar.

Actualizado agosto 2026 Iván Escudero Datos verificados

Aerotermia opiniones reales: lo bueno y lo malo

Respuesta corta: las opiniones reales sobre aerotermia se dividen casi siempre por la calidad de la instalación, no por la marca del equipo. Quien tiene una casa razonablemente aislada, emisores que trabajan a baja temperatura (suelo radiante, fancoils o radiadores sobredimensionados) y un instalador que calculó la demanda térmica en lugar de estimarla a ojo, suele estar contento y no volver a pensar en el sistema. Quien mete una bomba de calor en una vivienda sin aislar, con radiadores antiguos calculados para agua a 70 °C y en una zona de inviernos duros, se lleva un disgusto en la factura de enero. La aerotermia funciona; lo que falla o acierta es el proyecto.

La calefacción y el agua caliente se llevan la mayor parte del gasto energético de una vivienda española, así que cambiar el sistema de calor es la palanca grande, no cambiar bombillas. Por eso la aerotermia lleva años ganando terreno y por eso hay tanto ruido comercial alrededor. En esta página vas a leer las dos caras: lo que se critica de verdad, lo que se agradece de verdad, cuándo compensa y cuándo la respuesta honesta es «hoy no». Y lo vas a leer sin testimonios inventados, sin ahorros garantizados y sin precios cerrados que nadie puede sostener sin ver tu casa.

«Antes de preguntarte qué marca de aerotermia comprar, pregúntate a qué temperatura va a tener que trabajar el agua en tu casa. Esa cifra decide tu factura mucho más que el logotipo del equipo.»

Tabla de Contenidos

¿Qué es la aerotermia y cómo funciona?

La aerotermia, en esencia, es un sistema que extrae energía del aire exterior para calentar o enfriar tu casa. Suena a ciencia ficción, ¿verdad? Pero es más sencillo de lo que parece. Piensa en un frigorífico: saca el calor de dentro y lo expulsa al exterior. La aerotermia hace algo parecido, pero a la inversa. Utiliza un refrigerante que absorbe el calor del aire (sí, incluso en invierno hay calor en el aire) y lo transfiere al interior de tu vivienda. Para enfriar, el proceso se invierte.

La clave está en la bomba de calor aerotérmica, el corazón del sistema. Esa bomba necesita electricidad para funcionar, pero no la usa para «fabricar» calor, sino para mover calor de un sitio a otro. Por eso entrega bastante más energía térmica de la eléctrica que gasta. Un calefactor eléctrico convierte 1 kWh de electricidad en 1 kWh de calor y ahí se acaba la historia; una bomba de calor puede entregar tres, cuatro o más kWh de calor con ese mismo kWh de electricidad. No es magia ni sale de la nada: el resto lo toma del aire exterior.

COP y SCOP: la diferencia que te cambia la factura

Aquí viene el matiz que separa una opinión informada de un folleto. El COP (coeficiente de rendimiento) es un dato instantáneo, medido en unas condiciones concretas de laboratorio: normalmente con una temperatura exterior determinada y una temperatura de impulsión de agua determinada. Es el número grande y bonito que sale en el catálogo. El SCOP (rendimiento estacional) es la media de toda la temporada de calefacción, con sus días suaves y sus olas de frío, sus arranques, sus paradas y sus descongelaciones. El SCOP es el que se parece a tu factura.

Que un fabricante anuncie un COP altísimo no significa que vayas a verlo en tu casa. Ese valor se mide en condiciones favorables, y el rendimiento real cae por dos motivos independientes: cuanto más frío hace fuera, menos calor hay disponible en el aire; y cuanto más caliente le pides el agua, más trabajo tiene que hacer el compresor. La distancia entre esos dos extremos, el laboratorio y tu enero, es exactamente donde nacen la mitad de las opiniones negativas que vas a leer por ahí.

Traducido a decisiones prácticas: cada grado que consigas bajar en la temperatura del agua de impulsión mejora el rendimiento del sistema durante toda su vida útil. Por eso el suelo radiante, que trabaja con agua templada, y la aerotermia se llevan tan bien; y por eso unos radiadores de hierro antiguos calculados para agua muy caliente son el peor compañero posible. También conviene mirar la etiqueta energética y el SCOP declarado para la aplicación que te interesa (baja o media temperatura), no el COP de portada.

¿Y cuánto vas a ahorrar tú? Nadie honesto puede darte un porcentaje sin ver tu casa. El resultado depende del sistema que sustituyes y de su precio de combustible, de la demanda térmica real de la vivienda, de la temperatura a la que trabajen tus emisores, del clima de tu zona y de la tarifa eléctrica que tengas contratada. Cambiar gasóleo o butano por aerotermia en una casa bien aislada suele ser una mejora clara; cambiar gas natural por aerotermia en una vivienda sin aislar y con radiadores antiguos puede dejarte casi igual o incluso peor. Desconfía de cualquiera que te prometa un porcentaje de ahorro antes de hacer el cálculo de cargas.

¿Te interesa saber más sobre cómo funciona la aerotermia en detalle? Echa un vistazo a nuestra guía completa: Aerotermia: qué es, cómo funciona y cuánto ahorras realmente.

Ventajas de la aerotermia: ¿por qué está tan de moda?

Mira, la aerotermia está ganando popularidad por buenas razones. La primera es el rendimiento: una bomba de calor aerotérmica aprovecha mucho mejor la energía que compras que una caldera de gasóleo o de gas, porque no quema nada, solo mueve calor. Cuánto se traduce eso en euros depende de tu caso, y eso lo verás en la sección de cuándo compensa; lo que no depende de tu caso es que la relación entre energía útil y energía pagada juega a favor de la bomba de calor.

Pero el ahorro no es la única ventaja. La aerotermia también es una opción mucho más ecológica. Al utilizar una fuente de energía renovable (el aire), reduces tu huella de carbono y contribuyes a la lucha contra el cambio climático. Además, la aerotermia es un sistema muy versátil. Puedes utilizarlo para calentar, enfriar y producir agua caliente sanitaria. Y, a diferencia de otros sistemas, no necesitas espacio para almacenar combustible.

Otra ventaja importante es la seguridad. La aerotermia no utiliza combustibles fósiles, por lo que no hay riesgo de fugas de gas ni de explosiones. Además, los sistemas de aerotermia modernos son muy seguros y fiables. Y, por último, mejora la posición de tu vivienda de cara al futuro. Una casa sin combustión, con mejor certificado energético y preparada para funcionar con electricidad renovable es más fácil de vender o alquilar en un mercado que cada vez mira más la etiqueta energética. No te voy a poner un porcentaje de revalorización, porque ese dato depende del mercado local y cualquiera que te lo cifre se lo está inventando, pero el argumento comercial existe y es real.

Una ventaja menos comentada y bastante práctica: la aerotermia elimina la combustión dentro de casa. Se acabaron la revisión periódica de la caldera de gas, el riesgo de monóxido, la chimenea de evacuación y el depósito de gasóleo ocupando sitio. Para quien vive en una zona sin red de gas, esto último cambia bastante la vida cotidiana.

¿Quieres calcular cuánto podrías ahorrar con la aerotermia en comparación con el gas natural? Utiliza nuestra calculadora: Aerotermia vs gas natural: calculadora real de ahorro.

Desventajas de la aerotermia: lo que no te cuentan

No todo es color de rosa, te lo digo sin rodeos. La aerotermia también tiene sus desventajas. La principal es el coste inicial. La instalación de un sistema de aerotermia es más cara que la de una caldera de gasoil o gas natural. Aunque las ayudas y subvenciones están ayudando a reducir este coste, sigue siendo una inversión importante.

Otra desventaja es que la eficiencia de la aerotermia puede disminuir en climas muy fríos. Cuando la temperatura exterior es muy baja, la bomba de calor tiene que trabajar más para extraer calor del aire, lo que reduce su COP. Sin embargo, los sistemas de aerotermia modernos están diseñados para funcionar de manera eficiente incluso en climas fríos. Los modelos con tecnología inverter y sistemas de descongelación inteligentes minimizan este impacto.

Además, la aerotermia requiere una buena instalación. Si la instalación no se realiza correctamente, el sistema no funcionará de manera óptima y no podrás obtener el máximo ahorro energético. Por eso es tan importante elegir una empresa instaladora de confianza.

Y, por último, la aerotermia hace ruido. La unidad exterior tiene un ventilador y un compresor, y ambos funcionan también de madrugada, que es cuando más frío hace y más trabajo tiene el equipo. En una parcela grande no lo vas a notar; en un patio interior, en una terraza pegada a un dormitorio o en la medianera con el vecino, es la queja que más conflictos genera. Antes de comprar, mira en la ficha técnica el nivel de potencia sonora declarado y pregunta por el modo nocturno o silencioso, y sobre todo consulta la ordenanza municipal de ruido de tu ayuntamiento: los límites nocturnos en zona residencial son estrictos y quien responde eres tú, no el fabricante.

La descongelación: la pega que nadie te explica

Cuando hace frío y hay humedad, la unidad exterior se cubre de escarcha porque está enfriando el aire por debajo de cero para extraerle calor. Para quitarla, el equipo invierte el ciclo durante unos minutos: deja de calentar tu casa y usa el calor del circuito para derretir el hielo. Es normal, es necesario y todas las máquinas lo hacen. Lo que no es normal es que ocurra cada poco rato, que la casa se enfríe visiblemente durante el proceso o que se forme una placa de hielo bajo la unidad porque no se previó el desagüe del condensado. Si vives en zona húmeda y fría, este detalle pesa más que la marca del equipo.

Agua caliente sanitaria y legionela

La aerotermia produce agua caliente sanitaria de forma muy eficiente, pero con un matiz: le cuesta más llegar a temperaturas altas. Y el agua caliente acumulada tiene un requisito sanitario, porque la bacteria de la legionela prolifera en depósitos que se mantienen templados. Por eso los equipos incorporan un ciclo periódico de elevación de temperatura del acumulador, que normalmente se apoya en una resistencia eléctrica y consume bastante más que el funcionamiento habitual.

Dos consecuencias prácticas. La primera: no desactives ese ciclo antilegionela para ahorrar unos euros, es una cuestión de salud y está regulada por la normativa de prevención de la legionelosis. La segunda: pregunta a tu instalador cómo lo ha programado, con qué frecuencia y a qué hora, porque si cae en la franja horaria más cara de tu tarifa estás pagándolo el doble sin motivo. Si tienes placas solares, lo lógico es programarlo al mediodía.

Cuándo compensa la aerotermia y cuándo no

Esta es la sección que casi ninguna web escribe, porque vender aerotermia a todo el mundo es más rentable que decirle a alguien que espere. Vamos a ello con cuatro variables: clima, aislamiento, emisores y tarifa eléctrica.

Compensa con bastante claridad si...

  • Vienes de gasóleo, propano, butano o calefacción eléctrica directa. Son los combustibles caros por kWh útil, y ahí el salto de rendimiento se nota rápido.
  • Tienes o vas a poner suelo radiante o fancoils, es decir, emisores que funcionan con agua templada.
  • Estás en obra nueva o reforma integral: ya vas a abrir suelos y paredes, y el sobrecoste marginal de hacerlo bien es mucho menor.
  • Usas refrigeración en verano. Un solo equipo te da frío y calor, y amortizas la máquina durante todo el año en vez de solo cuatro meses.
  • Ya tienes autoconsumo fotovoltaico y te sobra generación al mediodía.
  • Tu vivienda tiene un aislamiento decente: fachada o cubierta tratadas y carpintería con rotura de puente térmico y doble acristalamiento.

Piénsatelo dos veces o no la pongas todavía si...

  • Tu casa pierde calor por todas partes. Con ventanas de vidrio simple y cero aislamiento, cualquier sistema va a consumir mucho. Primero el aislamiento, después la máquina: es más barato y el equipo que necesitarás será más pequeño.
  • Vas a conservar radiadores antiguos de hierro fundido o chapa dimensionados para agua muy caliente, y nadie ha comprobado si dan suficiente calor a baja temperatura.
  • Vives en un clima de inviernos muy duros y no vas a instalar un equipo específicamente preparado para baja temperatura exterior.
  • No hay sitio razonable para la unidad exterior: sin ventilación, con recirculación de aire o pegada al dormitorio de un vecino.
  • Es una segunda residencia de uso esporádico. La inversión se amortiza con horas de uso, y en una casa que abres cinco fines de semana al año no hay horas.
  • Tu caldera es reciente y funciona bien. Tirar un equipo con años de vida por delante rara vez sale a cuenta si lo miras con una calculadora en la mano.

La tarifa eléctrica, el detalle que decide

Un sistema que funciona con electricidad depende del precio de la electricidad, y eso lo eliges tú en parte. Con una tarifa con discriminación horaria, concentrar la producción de agua caliente y los ciclos de mayor consumo en las franjas baratas cambia el resultado del año. Y ojo con la potencia contratada: al meter una bomba de calor puede que necesites subirla, y ese término fijo lo pagas los doce meses, uses el equipo o no. Pide que te lo calculen antes de firmar, porque es un coste recurrente que casi nunca aparece en el presupuesto.

«El mejor kWh de calefacción sigue siendo el que no necesitas. Antes de gastar en una máquina más grande, gasta en que la casa pierda menos calor: el aislamiento no se avería, no hace ruido y no tiene posventa.»

Tipos de sistemas de aerotermia: ¿cuál es el mejor para ti?

Existen principalmente tres tipos de sistemas de aerotermia:

  • Aerotermia aire-aire: Es el sistema más común y económico. Utiliza el aire exterior para calentar o enfriar el aire interior de tu vivienda a través de un sistema de conductos.
  • Aerotermia aire-agua: Utiliza el aire exterior para calentar agua, que luego se utiliza para la calefacción por radiadores o suelo radiante, y para la producción de agua caliente sanitaria.
  • Sistemas híbridos: Combinan la bomba de calor aerotérmica con una caldera ya existente. La bomba cubre la mayor parte del año y la caldera entra solo en los días más fríos o para el agua caliente. Es la salida sensata cuando conservas radiadores antiguos y no quieres cambiarlos.

Un apunte para evitar confusiones frecuentes: la geotermia no es un tipo de aerotermia. Son dos tecnologías distintas de bomba de calor: la aerotermia toma la energía del aire exterior y la geotermia del subsuelo, mediante captación horizontal o sondeos verticales. La geotermia rinde mejor y de forma más estable porque el terreno apenas cambia de temperatura a lo largo del año, pero exige obra, terreno y una inversión muy superior, así que en vivienda unifamiliar existente rara vez sale la cuenta.

Radiadores antiguos, suelo radiante o fancoils

Esta es la decisión que más peso tiene en si vas a acabar entre los contentos o entre los arrepentidos, porque marca la temperatura a la que va a trabajar el agua durante los próximos veinte años.

EmisorTemperatura de trabajoEfecto en el rendimientoObra necesaria¿Da frío en verano?
Suelo radianteBaja (agua templada)El mejor. Máximo rendimiento estacionalAlta: levantar suelosRefresca, no climatiza; ojo con condensaciones
FancoilsBaja-mediaMuy bueno y de respuesta rápidaMedia: tuberías y unidadesSí, con deshumidificación
Radiadores de baja temperaturaMediaAceptable si están bien dimensionadosBaja: sustituir emisoresNo
Radiadores antiguos de hierro o chapaAlta (pensados para caldera)El peor caso. Riesgo de no calentar y de disparar el consumoNinguna, se reaprovechanNo

Reaprovechar los radiadores existentes es tentador porque parece gratis, y a veces funciona: si la vivienda está bien aislada y los radiadores estaban sobredimensionados de origen, que pasa más de lo que crees, pueden dar suficiente calor con agua a menor temperatura. Pero eso hay que calcularlo radiador por radiador y estancia por estancia, no suponerlo. Cuando alguien te diga «sí, sí, con tus radiadores va perfecto» sin haber medido nada, ya sabes en qué grupo de opiniones vas a acabar.

¿Cuál te conviene? Si ya tienes conductos y lo que quieres es climatizar sin tocar el agua caliente, el aire-aire es la opción sencilla y barata. Si buscas un sistema completo que cubra calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria con suelo radiante o radiadores, el aire-agua es lo tuyo, y es lo que la gente llama «aerotermia» cuando habla de sustituir la caldera. Y si conservas radiadores antiguos y no quieres cambiarlos, plantea un híbrido antes que forzar la máquina a trabajar a temperaturas para las que no está pensada.

Aerotermia vs. bomba de calor: ¿cuál elegir?

A menudo se confunden los términos aerotermia y bomba de calor. Pero, ¿cuál es la diferencia? En realidad, la aerotermia es un tipo de bomba de calor. Una bomba de calor es un dispositivo que transfiere calor de un lugar a otro. La aerotermia utiliza el aire como fuente de calor, mientras que otras bombas de calor pueden utilizar el agua o el suelo. Por lo tanto, todas las instalaciones de aerotermia son bombas de calor, pero no todas las bombas de calor son aerotermia.

Aerotermia y fotovoltaica: cómo encajan de verdad

Aquí es donde la aerotermia deja de ser «otro sistema de calefacción» y se convierte en otra cosa. Una bomba de calor es un consumo eléctrico grande y, sobre todo, un consumo que puedes desplazar en el tiempo. Y eso es justo lo que le falta a una instalación fotovoltaica doméstica: consumos que casen con las horas de sol.

Piensa en cómo funciona el autoconsumo. Tus placas producen a mediodía, que es cuando la casa suele estar vacía. Lo que no consumes se vierte a la red y se te compensa, pero siempre a un precio menor que el que pagas por comprar esa misma energía. Así que cada kWh que consigas autoconsumir vale más que cada kWh que viertas. La aerotermia te da tres formas de aprovecharlo.

  • Agua caliente sanitaria al mediodía. El acumulador es una batería térmica que ya tienes pagada. Programar la carga del depósito y el ciclo antilegionela en las horas de sol es la mejora más barata y más rentable que existe.
  • Refrigeración en verano. El pico de calor y el pico de producción solar coinciden casi hora por hora. Es el mejor encaje del año.
  • Inercia térmica en invierno. Con suelo radiante puedes adelantar parte de la calefacción a las horas centrales del día, cuando además la temperatura exterior es más alta y el equipo rinde mejor. Dos ventajas por el mismo movimiento.

Ahora la parte que no te cuentan. En invierno, que es cuando más calefacción necesitas, es cuando menos produce la instalación solar: días cortos, sol bajo y más nubes. La fotovoltaica no va a cubrir tu calefacción de enero, y quien te venda esa idea te está vendiendo humo. Lo que sí hace es rebajar el coste del agua caliente todo el año y el de la refrigeración en verano, y eso ya es mucho.

Un detalle técnico que conviene revisar antes de comprar: si añades la bomba de calor a una instalación solar existente, comprueba la potencia del inversor, la potencia contratada y el cuadro eléctrico. El arranque simultáneo de la bomba con otros consumos fuertes puede obligarte a subir potencia, y eso se paga todos los meses. Si te interesa el detalle, tenemos la comparativa completa en aerotermia frente a placas solares.

Cuánto cuesta una instalación de aerotermia y de qué depende

Vamos a ser honestos con esto, porque es donde más se miente. No existe un precio de la aerotermia. Existe el precio de tu instalación, y solo se sabe después de calcular la demanda térmica de tu vivienda y de ver qué hay que tocar. Cualquier web que te dé una cifra cerrada por comunidad autónoma se la está inventando: dos casas en la misma calle pueden diferir en varios miles de euros según los emisores y la obra.

Lo que sí es útil es entender qué partidas componen el presupuesto y cuáles disparan la factura, para que puedas leer las ofertas que te lleguen y detectar la que está incompleta. Estos son los factores que mueven el precio, de mayor a menor impacto:

FactorCuánto mueve el presupuestoPor qué
Emisores que ya tienesMuchoReaprovechar radiadores cuesta poco; poner suelo radiante en una casa habitada significa levantar el pavimento de toda la vivienda
Potencia necesariaMuchoSale del cálculo de cargas: superficie, aislamiento, orientación y zona climática. Es el corazón del presupuesto
Agua caliente sanitariaNotableAñade acumulador, valvulería y espacio. Un equipo compacto con depósito integrado no cuesta lo mismo que uno partido con acumulador aparte
Obra e instalación hidráulicaNotable y muy variableRecorridos de tubería, bancada para la unidad exterior, desagües del condensado, andamios o grúa si hay que subirla a cubierta
Instalación eléctricaMedioLínea dedicada, protecciones, posible ampliación de potencia contratada (coste fijo mensual, no solo de obra)
Zonificación y controlMedioTermostatos por estancia, válvulas motorizadas y centralita. Encarece, pero es lo que evita calentar habitaciones vacías
Gama y marca del equipoMenor de lo que creesEntre fabricantes consolidados la diferencia pesa menos que el proyecto. Sí importa la red de servicio técnico de tu zona
Retirada del sistema antiguoPequeño pero olvidadoDesmontaje de caldera, baja del suministro de gas, retirada del depósito de gasóleo. Suele faltar en los presupuestos baratos

Con eso en la mano, la horquilla honesta para una vivienda unifamiliar es amplia: una sustitución sencilla que reaprovecha emisores y no requiere obra se mueve en la parte baja, y un proyecto con suelo radiante nuevo, agua caliente sanitaria y zonificación se va a la parte alta, fácilmente al doble o más. Pide siempre tres presupuestos desglosados por partidas, no un precio total: es la única forma de comparar peras con peras y de ver quién ha excluido la parte cara para parecer más barato.

Cómo detectar un presupuesto tramposo

  • Llega en menos de 24 horas y sin que nadie haya visitado la vivienda ni preguntado por el aislamiento.
  • Da un precio único sin desglose de equipo, materiales, mano de obra, puesta en marcha y legalización.
  • Excluye la parte eléctrica, el desagüe del condensado o la retirada del sistema antiguo con un «eso lo pones tú».
  • Promete un ahorro concreto en porcentaje o en euros al mes por escrito y sin condiciones.
  • Descuenta una subvención como si estuviera concedida, cuando ni siquiera se ha solicitado.
  • Caduca «hoy». La urgencia comercial en una inversión a veinte años es una señal de alarma, no una oportunidad.

Para tener una cifra que valga algo necesitas un presupuesto personalizado de varias empresas instaladoras, hecho después de visitar tu casa. Si quieres saber más sobre el precio de la aerotermia, consulta nuestra guía: Aerotermia precio: instalación completa en España.

Ayudas y subvenciones para aerotermia: cómo funcionan de verdad

Empecemos deshaciendo el bulo más repetido del sector: el Plan MOVES III no subvenciona la aerotermia. MOVES es un programa de movilidad eléctrica, pensado para vehículos eléctricos y puntos de recarga, y no financia bombas de calor para climatizar viviendas. Si un comercial te lo menciona como ayuda para tu instalación, o lo descuenta de un presupuesto, acabas de recibir toda la información que necesitabas sobre esa empresa.

Lo que sí existe son programas de rehabilitación energética de vivienda y ayudas autonómicas, que varían por comunidad autónoma y que se abren y se agotan por convocatorias. Cada una tiene sus propios requisitos, sus plazos, su porcentaje y su tope. No te voy a dar cifras aquí, y desconfía de quien lo haga en una web genérica: los importes cambian de una convocatoria a otra y de una comunidad a otra, y una cifra desactualizada te puede llevar a tomar una decisión de miles de euros sobre un dato falso.

Lo que sí puedo darte son las reglas del juego, que son bastante estables:

  • Consulta la convocatoria vigente antes de contratar, en el organismo de energía de tu comunidad autónoma. Es la única fuente que vale.
  • El orden importa. Muchas convocatorias no admiten actuaciones ya ejecutadas o facturadas antes de la fecha que marcan. Empezar la obra antes de tiempo puede dejarte fuera.
  • Suelen exigir mejora acreditada de la eficiencia energética, con certificado energético antes y después, y equipos que cumplan unos mínimos de rendimiento.
  • El dinero se agota. Son fondos limitados por convocatoria y se conceden hasta agotar presupuesto, así que la fecha de solicitud pesa.
  • Mira también el ámbito local. Bastantes ayuntamientos bonifican el IBI o el impuesto de obras en actuaciones de eficiencia energética. Se pide en tu ayuntamiento y suele pasar desapercibido.
  • Consulta la fiscalidad con un asesor. Ha habido deducciones en el IRPF asociadas a obras de mejora de la eficiencia energética en vivienda, con requisitos y plazos concretos. Si aplican en tu caso y en tu ejercicio es algo que debe confirmarte un profesional.

Las 12 preguntas que hacerle al instalador antes de firmar

Si te llevas una sola cosa de esta página, que sea esta lista. No hace falta que entiendas las respuestas al detalle: lo que estás midiendo es si tienen respuesta. Un profesional serio contesta a todo esto sin despeinarse; uno que improvisa se pone nervioso a la tercera.

  1. ¿Habéis hecho el cálculo de cargas térmicas de mi vivienda? Si la potencia sale de una regla de tres por metros cuadrados, no hay proyecto. Pide ver el cálculo.
  2. ¿A qué temperatura de impulsión va a trabajar el sistema? Es el número que decide tu factura. Que te lo digan y que quede por escrito.
  3. ¿Habéis comprobado que mis emisores dan suficiente calor a esa temperatura? Estancia por estancia, no «en general».
  4. ¿Qué SCOP tiene el equipo para mi zona climática y mi tipo de emisor? No el COP del folleto: el rendimiento estacional de la aplicación real.
  5. ¿Dónde va la unidad exterior y qué ruido genera en la ventana del vecino más cercano? Que lo miren sobre el plano, no sobre la marcha el día del montaje.
  6. ¿Cómo se evacúa el agua de condensación y de la descongelación? La respuesta «cae al suelo» genera hielo y humedades.
  7. ¿Qué capacidad tiene el acumulador de agua caliente y para cuántas personas? Y cómo queda programado el ciclo antilegionela.
  8. ¿Necesito ampliar la potencia eléctrica contratada? Si la respuesta es sí, cuánto me costará al mes, todos los meses.
  9. ¿Quién da el servicio técnico y en cuánto tiempo venís si me quedo sin calefacción en enero? Pide el compromiso por escrito, no la buena intención.
  10. ¿Qué cubre exactamente la garantía del equipo y qué cubre la de la instalación? Son dos cosas distintas y con plazos distintos.
  11. ¿Entregáis la documentación de la puesta en marcha y la legalización? Certificado de la instalación, registro ante industria si procede y manual de usuario.
  12. ¿Volvéis a ajustar el sistema pasado el primer invierno? La puesta a punto fina se hace con la casa funcionando, no el día de la instalación.
«Si el instalador te da la potencia del equipo antes de haber entrado en tu casa, ya sabes de dónde va a salir esa cifra: de lo que tiene en el almacén.»

Señales de que tu instalación está mal hecha

Si ya tienes aerotermia y sospechas que algo no va bien, estos son los síntomas que apuntan a un problema de proyecto o de ajuste y no a una avería del equipo. La buena noticia es que muchos se corrigen con una regulación adecuada, sin cambiar nada de hardware.

  • El equipo arranca y para constantemente. Ciclos cortos y repetidos suelen indicar una máquina sobredimensionada o mal regulada. Desgasta el compresor y hunde el rendimiento.
  • Hay habitaciones frías y otras calurosas. Falta equilibrado hidráulico o zonificación. No se arregla subiendo el termostato.
  • La curva de calefacción está en modo fijo y a temperatura alta. Si el sistema manda siempre agua muy caliente sin adaptarse a la temperatura exterior, estás pagando de más todos los días del invierno.
  • La resistencia de apoyo entra a diario. Ese apoyo eléctrico es para casos puntuales. Si funciona a todas horas, estás calentando la casa con un calefactor caro.
  • Descongela cada poco rato. Puede ser ubicación con recirculación de aire, falta de espacio libre alrededor de la unidad o carga de refrigerante incorrecta.
  • Se forma una placa de hielo bajo la unidad exterior. Falta desagüe del condensado. Además de ineficiente, es un riesgo de caídas.
  • Vibra y se oye dentro de casa. Bancada sin amortiguadores o unidad anclada directamente a una pared que transmite el ruido a la estructura.
  • Nadie te enseñó a manejarlo. Si te dejaron el equipo funcionando y se fueron sin explicarte la programación, probablemente tampoco lo dejaron ajustado.

Ante cualquiera de estos síntomas, lo sensato es pedir una revisión de puesta en marcha a un técnico frigorista con habilitación, y si el instalador original no responde, buscar una segunda opinión profesional. Muchas de las opiniones más duras que circulan sobre la aerotermia son, en realidad, instalaciones que nunca llegaron a ajustarse.

¿Cómo elegir una buena empresa instaladora de aerotermia?

Elegir una buena empresa instaladora es fundamental para garantizar el éxito de tu proyecto de aerotermia. Aquí tienes algunos consejos:

  1. Pide varios presupuestos: Compara los precios y las condiciones de diferentes empresas.
  2. Verifica su experiencia y cualificaciones: Asegúrate de que la empresa tiene experiencia en la instalación de sistemas de aerotermia y que sus técnicos están cualificados. Busca certificaciones como Installers de fabricantes reconocidos.
  3. Comprueba sus referencias: Pide referencias a otros clientes y contacta con ellos para conocer su experiencia.
  4. Asegúrate de que ofrecen garantía: Una buena empresa te ofrecerá garantía tanto en la instalación como en los equipos.
  5. Lee las opiniones online: Busca opiniones de otros clientes en internet.
  6. Comprueba que la empresa está al corriente de las normativas vigentes.

Mantenimiento, averías y vida útil

El mantenimiento de una aerotermia es sencillo comparado con el de una caldera, pero no es cero. Un contrato de revisión anual con un servicio técnico suele moverse en una horquilla de un par de cientos de euros al año, y varía según el tipo de sistema, si incluye o no desplazamientos y qué cubre en caso de avería. Pide el detalle de lo que entra y lo que no antes de firmar el contrato: la diferencia entre una revisión y un contrato con piezas incluidas es grande. Una revisión anual típica incluye:

  • Limpieza de filtros
  • Revisión de niveles de refrigerante
  • Comprobación de conexiones eléctricas
  • Inspección de la unidad exterior
  • Verificación del COP y ajuste de parámetros.
  • Limpieza de serpentines.

Lo que puedes hacer tú, sin técnico

Hay tareas que no requieren a nadie y que evitan buena parte de los sustos. Mantén despejado el espacio alrededor de la unidad exterior: nada de armarios decorativos que la asfixien, ni setos creciendo encima, ni trastos apoyados. Retira hojas y suciedad de la rejilla cuando cambie la estación. Comprueba de vez en cuando la presión del circuito de agua, que el instalador debería haberte enseñado a leer. Y no toques la curva de calefacción a lo loco cada vez que tengas frío: apuntar los cambios y esperar un par de días a que la casa reaccione da mejor resultado que ir subiendo y bajando el termostato.

Averías típicas y vida útil realista

Las averías más habituales no son catastróficas: sondas de temperatura que se estropean y hacen que el equipo se comporte de forma rara, bombas de circulación, placas electrónicas y ventiladores. La avería cara y temida es el compresor, que es el corazón del sistema, y suele ser el componente con garantía más larga precisamente por eso. Las fugas de refrigerante existen y son menos frecuentes de lo que la gente teme, pero exigen a un técnico con habilitación para manipular gases fluorados; no es algo que se arregle con un apaño.

Sobre la vida útil, el sector suele hablar de unos quince a veinte años para el equipo principal, y bastante más para la parte hidráulica y el suelo radiante, que es la que no se mueve ni se desgasta. Ahora bien, esa cifra depende muchísimo de cómo trabaje la máquina: un equipo que arranca y para cien veces al día por estar sobredimensionado envejece mucho antes que uno que trabaja de forma continua y suave. Otra razón más para insistir en el dimensionado.

Un apunte legal que conviene tener claro al comprar el equipo: en compras de consumo realizadas desde 2022, la garantía legal de conformidad en España es de tres años, no de dos. Es un mínimo legal e independiente de la garantía comercial que ofrezca el fabricante o el instalador, que puede ser mayor. La garantía de la instalación es un asunto aparte y la asume la empresa que la ejecuta, así que pide que conste por escrito en el contrato.

Aerotermia opiniones reales: por qué unos aciertan y otros no

Si pones en una columna las opiniones entusiastas y en otra las decepcionadas, no verás un patrón por marcas ni por precios. Verás un patrón por tipo de vivienda y tipo de proyecto. Estas son las combinaciones que se repiten, descritas como perfiles y no como personas con nombre y factura, porque cualquier testimonio concreto que leas por ahí, incluido el de esta web si lo hubiera, no lo puedes verificar.

El perfil que suele salir bien

Vivienda con la envolvente en condiciones, emisores de baja temperatura, un cálculo de cargas de verdad detrás y una empresa que volvió a ajustar el sistema después del primer invierno. En ese escenario la aerotermia hace lo que promete: temperatura estable, agua caliente sin sobresaltos, refrigeración en verano y una factura energética única y predecible. La opinión típica de este grupo es aburrida, y esa es la mejor señal posible: «lo pusimos, funciona, no me acuerdo de él».

El perfil que suele salir mal

Vivienda antigua sin intervenir, radiadores de la caldera anterior que nadie recalculó, potencia elegida a ojo por metros cuadrados y una puesta en marcha exprés sin ajuste de la curva de calefacción. El resultado es previsible: la casa tarda en calentar, el equipo tira de la resistencia de apoyo para llegar a la temperatura que le piden y la factura de enero se dispara. El propietario concluye que «la aerotermia es un timo», cuando lo que le vendieron fue una máquina sin proyecto.

El perfil intermedio, que es el más común

Y luego está la mayoría silenciosa: instalaciones que funcionan razonablemente pero rinden por debajo de lo que podrían, casi siempre por la misma razón, una regulación demasiado conservadora que manda el agua más caliente de lo necesario «para que no haya quejas». Son los casos que más margen tienen: una revisión de la curva de calefacción, un equilibrado de los circuitos y una programación decente del agua caliente pueden mejorar el consumo sin cambiar ni un componente.

La moraleja de las tres es la misma. Cuando leas una opinión sobre aerotermia, pregúntate en cuál de estos tres escenarios estaba esa persona. Y después pregúntate en cuál vas a estar tú, porque eso todavía lo puedes decidir. Si tu caso pasa por conservar los radiadores, léete antes esto: Aerotermia con radiadores: ¿compensa en tu casa?.

«La aerotermia no tiene opiniones buenas o malas. Tiene proyectos buenos o malos, y luego alguien escribe una reseña sobre el resultado creyendo que habla de la tecnología.»

Aerotermia vs. alternativas: comparativa honesta

La aerotermia no es la única forma de calentar una casa, y decir lo contrario sería hacerte perder el tiempo. Comparémosla con sus dos rivales serios, la caldera de gas de condensación y la caldera de biomasa, más las opciones que la gente se plantea de camino. Comparo por criterios y por rangos: no vas a ver aquí precios cerrados de instalación, porque dependen de tu casa y cualquier cifra concreta sería inventada.

CriterioAerotermia aire-aguaCaldera de gas de condensaciónCaldera de biomasa (pellets)
Inversión inicialAltaBajaMedia-alta
Energía útil por unidad compradaEntrega varias veces la electricidad que consume; baja con el fríoSiempre menos del 100 % de lo que quemaSiempre menos del 100 % de lo que quema
Coste de la energíaElectricidad: cara por kWh, pero necesitas comprar mucha menosGas: precio intermedio y sujeto a mercado internacionalPellets: suele ser el combustible más barato, con picos estacionales
Refrigeración en veranoSí, con el mismo equipoNoNo
Agua caliente sanitariaSí, por acumulación y con ciclo antilegionelaSí, instantánea y sin límite prácticoSí, con acumulador
Espacio necesarioUnidad exterior ventilada + acumuladorMínimo, va en paredEl mayor: caldera, silo de pellets y chimenea
Carga de trabajo para tiNinguna en el día a díaNingunaAlta: reponer pellets, vaciar cenizas, limpiar
Mantenimiento y obligacionesRevisión anual; gases fluorados exigen técnico habilitadoRevisión periódica obligatoria de la instalación de gasLimpieza frecuente y deshollinado de la chimenea
RuidoUnidad exterior audible, también de nochePrácticamente nuloBajo dentro, con ruido de tornillo de alimentación
Emisiones en tu casaNinguna directa; dependen del mix eléctricoCombustión fósil y evacuación de humosNeutra en CO₂ si la biomasa es sostenible, pero emite partículas
Encaja con placas solaresMuy bien: es un consumo eléctrico desplazableNoNo
Punto débilPierde rendimiento con frío extremo y depende del proyectoTecnología en retirada y expuesta al precio del gasLogística del combustible y limitaciones en zonas urbanas

Dos casos más que la gente se plantea y que no merecen una columna propia. La calefacción eléctrica directa (radiadores eléctricos, emisores térmicos) tiene la instalación más barata y el coste de uso más caro de todos, porque convierte un kWh de electricidad en un kWh de calor y punto; puede tener sentido en una casa que se usa muy poco, nunca en una vivienda habitual. Y la geotermia rinde mejor que la aerotermia y de forma más estable, pero exige terreno, sondeos y una inversión bastante superior, así que en vivienda existente rara vez cuadra.

Mi lectura, y es una opinión: si estás en obra nueva o reforma seria, la aerotermia gana con claridad porque resuelve calor, frío y agua caliente con un solo equipo y sin combustión. Si vives en una casa aislada del monte, con acceso barato a pellets, inviernos duros y sitio para el silo, la biomasa sigue siendo competitiva. Y si tienes una caldera de gas reciente en un piso urbano bien conectado, lo racional puede ser esperar, aislar lo que puedas y plantearte el cambio cuando la caldera llegue al final de su vida.

Preguntas frecuentes sobre aerotermia

¿La aerotermia funciona bien en zonas de invierno frío?

Funciona, pero rinde menos. Cuanto más baja es la temperatura exterior, menos calor hay disponible en el aire y más trabajo tiene que hacer el compresor, así que el rendimiento cae justo los días en que más calefacción necesitas. En zonas de inviernos duros hay que elegir un equipo específicamente preparado para baja temperatura exterior, dimensionarlo para el día más frío del año y aceptar que en una ola de frío el consumo sube bastante. Lo que no debes hacer es fiarte del rendimiento de catálogo, que se mide en condiciones suaves.

¿Puedo poner aerotermia conservando mis radiadores de siempre?

A veces sí y a veces no, y la única forma de saberlo es calcularlo radiador por radiador. Los radiadores antiguos están dimensionados para agua muy caliente; con agua a menor temperatura entregan bastante menos calor. Si la vivienda está bien aislada y los radiadores estaban sobredimensionados de origen, puede funcionar. Si no, tienes tres salidas: sustituir emisores por unos de baja temperatura, añadir fancoils o montar un sistema híbrido con la caldera como apoyo. Que nadie te diga «con tus radiadores va perfecto» sin haber medido nada.

¿Cuánto ruido hace la unidad exterior? ¿Puede quejarse mi vecino?

Hace un ruido perfectamente audible, sobre todo de madrugada, que es cuando el equipo más trabaja. Y sí, tu vecino puede quejarse: los límites de ruido en horario nocturno los fija la ordenanza municipal de tu ayuntamiento y el responsable de cumplirlos eres tú. Antes de decidir la ubicación, revisa el nivel de potencia sonora declarado en la ficha técnica, pregunta por el modo silencioso nocturno, monta la unidad sobre bancada con amortiguadores y evita colocarla frente a la ventana de un dormitorio, propio o ajeno.

¿El Plan MOVES III subvenciona la aerotermia?

No. El Plan MOVES III es un programa de movilidad eléctrica, destinado a vehículos eléctricos y a puntos de recarga, y no financia bombas de calor ni instalaciones de aerotermia. Es un bulo muy extendido en el sector y en bastantes webs. Lo que sí existe son programas de rehabilitación energética de vivienda y ayudas autonómicas, que cambian por comunidad y por convocatoria. Consúltalos en el organismo de energía de tu comunidad autónoma antes de contratar nada.

¿Cuánto voy a ahorrar realmente con aerotermia?

Nadie honesto puede darte un porcentaje sin ver tu casa. Depende del sistema que sustituyes y de su combustible, de la demanda térmica real de la vivienda, de la temperatura de trabajo de tus emisores, del clima de tu zona y de tu tarifa eléctrica. Sustituir gasóleo, propano o calefacción eléctrica directa suele salir claramente a favor; sustituir gas natural en una casa sin aislar y con radiadores antiguos puede dejarte igual o peor. Exige que el ahorro estimado te lo entreguen por escrito y con las hipótesis de cálculo detalladas.

¿Cuánto cuesta instalar aerotermia en una vivienda?

La horquilla es muy amplia y no existe un precio estándar. Lo que mueve el presupuesto, por orden de impacto, es si hay que cambiar los emisores, la potencia que salga del cálculo de cargas, si incluye agua caliente sanitaria, la obra hidráulica y eléctrica necesaria y la zonificación. Una sustitución sencilla que reaprovecha emisores queda en la parte baja de la horquilla; un proyecto con suelo radiante nuevo, agua caliente y control por estancias se va fácilmente al doble. Pide tres presupuestos desglosados por partidas, nunca un precio total cerrado.

¿Se queda sin agua caliente la aerotermia?

Puede pasar si el acumulador se ha quedado corto o si la programación no acompaña. A diferencia de una caldera de gas, que calienta a demanda, la aerotermia calienta un depósito poco a poco: cuando lo agotas, hay que esperar a que se recupere. La solución no es misteriosa: dimensionar el acumulador para el número real de personas de la casa y programar las recargas antes de las horas de mayor consumo. Si ya lo sufres, muchas veces se corrige solo ajustando la programación.

¿Hay riesgo de legionela con la aerotermia?

El riesgo va asociado al agua caliente acumulada, no a la aerotermia en particular, y por eso los equipos incorporan un ciclo periódico que eleva la temperatura del depósito, normalmente con apoyo de una resistencia eléctrica. No lo desactives para ahorrar: es una medida sanitaria y está regulada por la normativa de prevención de la legionelosis. Lo que sí puedes hacer es pedir que se programe en la franja horaria más barata o, si tienes placas solares, a mediodía.

¿Cuánto dura una instalación de aerotermia?

Para el equipo principal se habla habitualmente de unos quince a veinte años, y de bastante más para la parte hidráulica y el suelo radiante. Pero esa cifra depende mucho de cómo trabaje la máquina: un equipo sobredimensionado, que arranca y para constantemente, envejece antes que uno que funciona de forma continua y suave. El mantenimiento anual y un dimensionado correcto son lo que marca la diferencia entre la parte alta y la parte baja de esa horquilla.

¿Merece la pena combinar aerotermia y placas solares?

Es una de las mejores combinaciones que puedes montar en casa, con un matiz importante. Funciona muy bien para el agua caliente sanitaria durante todo el año y para la refrigeración en verano, porque el pico de calor coincide con el pico de producción solar. En invierno, en cambio, la fotovoltaica produce poco justo cuando más calefacción necesitas, así que no cuentes con que te cubra la calefacción de enero. Quien te venda esa idea te está vendiendo humo.

¿Qué diferencia hay entre aerotermia, bomba de calor y geotermia?

Bomba de calor es el concepto general: un equipo que mueve calor de un sitio a otro en lugar de generarlo quemando algo. La aerotermia es una bomba de calor que toma esa energía del aire exterior. La geotermia es otra bomba de calor que la toma del subsuelo, mediante captación horizontal o sondeos verticales. Toda aerotermia es una bomba de calor, pero no toda bomba de calor es aerotermia, y la geotermia no es un tipo de aerotermia por mucho que algunas webs lo mezclen.

¿Necesito permisos o licencia para instalar aerotermia?

Depende del municipio y del alcance de la obra, y también de dónde vayas a colocar la unidad exterior. En una comunidad de propietarios, instalarla en fachada, cubierta o patio común afecta a elementos comunes y normalmente hay que pasar por la junta. La empresa instaladora debe encargarse de la documentación técnica y de la legalización de la instalación cuando proceda, así que pregúntalo antes de firmar y que conste por escrito quién lo tramita.

Lo que nadie te cuenta sobre la aerotermia: errores comunes

La verdad es que hay algunas cosas que no te cuentan a menudo sobre la aerotermia. Aquí tienes algunos errores comunes que debes evitar:

  • Subestimar la importancia del aislamiento: La aerotermia es eficiente, pero no puede compensar una vivienda mal aislada. Invierte en aislamiento antes de instalar aerotermia.
  • Dimensionar incorrectamente el sistema: Un sistema demasiado pequeño no te proporcionará suficiente calor o frío, mientras que un sistema demasiado grande será ineficiente y costoso.
  • Elegir una empresa instaladora sin experiencia: Una instalación incorrecta puede comprometer el rendimiento del sistema y generar problemas a largo plazo.
  • Descuidar el mantenimiento: El mantenimiento regular es fundamental para garantizar el buen funcionamiento y prolongar la vida útil del sistema.
  • Ignorar las necesidades específicas de tu vivienda: Cada vivienda es diferente, por lo que es importante elegir un sistema de aerotermia que se adapte a tus necesidades específicas.
  • Creer que la aerotermia es una solución mágica: La aerotermia es una excelente opción, pero no es una panacea. Requiere una buena planificación y una instalación profesional.

Hay un séptimo error que merece mención aparte: fiarse de las opiniones anónimas de internet, incluidas las buenas. Una reseña entusiasta de alguien con suelo radiante en obra nueva en la costa no te dice nada sobre lo que va a pasar en tu piso de los años setenta en el interior. Usa las opiniones para saber qué preguntar, no para decidir.

Veredicto: ¿merece la pena la aerotermia?

Mi opinión, después de ordenar todo lo anterior: la aerotermia es hoy la mejor opción para la mayoría de viviendas que se plantean cambiar su sistema de calefacción, y lo es sobre todo porque resuelve calor, frío y agua caliente con un solo equipo, sin combustión dentro de casa y con una compatibilidad excelente con el autoconsumo solar. No es una moda ni un experimento: es tecnología madura.

Pero es una tecnología poco tolerante con la chapuza. Una caldera mal dimensionada calienta igual y solo gasta de más; una bomba de calor mal dimensionada y mal regulada se convierte en una queja permanente y en una de esas opiniones furiosas que has venido a leer. Por eso el orden correcto de decisiones es siempre el mismo: primero reduce las pérdidas de la vivienda hasta donde puedas, después decide los emisores, y solo entonces elige la máquina y a quién se la compras.

Y si tu conclusión honesta es «todavía no», también está bien. Aislar la cubierta, cambiar la carpintería o esperar a que la caldera actual termine su vida útil son decisiones perfectamente razonables, y ninguna web debería hacerte sentir que vas tarde. Lo que sí te recomiendo es que, cuando llegue el momento, llegues con la lista de doce preguntas de más arriba en la mano.

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