La aerotermia en Santa Cruz de Tenerife se plantea en un escenario muy distinto al de la Península: aquí no hay red de gas natural doméstico, casi nadie enciende la calefacción y el gasto térmico de la casa se concentra en el agua caliente sanitaria. Eso cambia por completo el cálculo. Te contamos el precio real de mercado, cuándo una bomba de calor completa merece la pena y cuándo te sobra con un equipo de ACS, qué le hace la brisa marina a la unidad exterior y qué vías de ayuda existen de verdad en Canarias.
Respuesta rápida
Instalar aerotermia en Santa Cruz de Tenerife cuesta entre 5.500 y 16.000 € llave en mano según el tamaño de la vivienda y el alcance de la obra, y una bomba de calor dedicada solo a agua caliente sanitaria se mueve entre 1.800 y 3.500 €. En la costa de la capital la demanda de calefacción es tan baja que el retorno se juega casi todo en el ACS: si tu objetivo es sustituir un termo eléctrico o las bombonas de butano, la bomba de calor para ACS suele amortizarse antes que un sistema completo de climatización. El sistema completo tiene sentido en medianías y zonas altas, en viviendas grandes o cuando también quieres refrigerar. Súmale el sobrecoste logístico insular, el tratamiento anticorrosivo por salinidad y que en Canarias se aplica IGIC, no IVA.
Y una advertencia previa: el Plan MOVES III no subvenciona la aerotermia. Es un programa de movilidad eléctrica. Cualquier presupuesto que descuente esa ayuda está mal hecho.
Por qué Santa Cruz de Tenerife es un caso aparte
La mayoría de los contenidos sobre aerotermia que encuentras en internet están escritos pensando en Madrid, Valladolid o Zaragoza: casas que necesitan cuatro o cinco meses de calefacción al año, radiadores de hierro, caldera de gas natural y una factura de invierno que duele. En la capital tinerfeña ese escenario no existe. El clima es subtropical oceánico, muy templado y con una oscilación anual pequeña: las medias mensuales se mueven en una franja estrecha y los inviernos rara vez obligan a calentar la casa más allá de algún día suelto o de una estufa puntual en una habitación fría.
Traducido a números de proyecto: los grados-día de calefacción de la costa de Santa Cruz son bajísimos comparados con el interior peninsular, y lo que en Burgos justifica una inversión de 12.000 € aquí puede tardar décadas en devolverse. Quien te venda un sistema completo de aerotermia para calefacción en un piso del centro de Santa Cruz prometiéndote «ahorrar el 70 % en calefacción» te está vendiendo el ahorro de una factura que no tienes.
Lo que sí tienes es un consumo constante de agua caliente sanitaria los doce meses del año, y en muchos hogares un termo eléctrico de resistencia que es el segundo o tercer consumidor de la casa. Ahí la bomba de calor gana con claridad, porque no genera calor quemando ni por efecto Joule: lo mueve. Con un coeficiente de rendimiento de entre 3 y 4 en las condiciones suaves de la isla, por cada kilovatio hora eléctrico que consume entrega tres o cuatro de calor útil. Ese es el argumento honesto de la aerotermia en Tenerife, y no hace falta inflarlo.
Los tres perfiles que sí salen a cuenta
Después de filtrar el ruido comercial, en la capital y su área metropolitana hay tres situaciones en las que la aerotermia se defiende sola:
- Sustituir un termo eléctrico o butano por ACS con bomba de calor. El caso más frecuente y el de amortización más corta. Una familia de cuatro personas que calienta agua con resistencia eléctrica puede recortar entre dos tercios y tres cuartos de esa parte de la factura.
- Vivienda unifamiliar en medianías o zona alta que además quiere climatizar. Aquí sí aparecen semanas frías y noches húmedas, y un equipo aire-agua con suelo radiante o fancoils cubre calefacción, refrigeración y ACS con una sola máquina.
- Obra nueva o reforma integral. Cuando ya vas a levantar suelos, pasar tubos y renovar cuadro eléctrico, el sobrecoste de dejar la casa preparada para aerotermia es una fracción de lo que costaría hacerlo después.
Si no encajas en ninguno de los tres, lo sensato es empezar por lo básico: aislar, poner un buen termo de alta eficiencia o solar térmica para ACS, y dejar la aerotermia completa para cuando haya una reforma de verdad.
En Santa Cruz de Tenerife la aerotermia no se compra para pasar menos frío. Se compra para dejar de calentar agua con una resistencia eléctrica, y en algunos casos para refrigerar mejor de lo que lo hace un split.
Precio aerotermia en Santa Cruz de Tenerife
Estos son los rangos llave en mano que se manejan en la isla para un sistema completo aire-agua (calefacción, refrigeración y ACS), con equipo de marca conocida, instalación por empresa habilitada, puesta en marcha y legalización incluidas. Son horquillas de mercado, no un presupuesto: el número final depende del estado de la instalación eléctrica, de si hay que picar para pasar tuberías y de dónde acabe la unidad exterior.
| Tipo de vivienda | Coste llave en mano | Potencia habitual |
|---|---|---|
| Piso 70-90 m² | 5.500-7.500 € | 4-6 kW |
| Adosado 120-160 m² | 8.000-11.000 € | 6-8 kW |
| Chalet grande 200+ m² | 12.000-16.000 € | 8-12 kW |
| Solo ACS (bomba de calor de 200-300 l) | 1.800-3.500 € | 1-2 kW eléctricos |
Fíjate en la última fila, porque es la que más importa en esta ciudad. Un termo con bomba de calor integrada de 200 a 300 litros cubre el agua caliente de una familia por una cuarta parte de lo que cuesta el sistema completo, se instala en una mañana y no necesita tocar ni un radiador. En un piso de la costa de Santa Cruz, donde la calefacción es casi anecdótica, ese equipo captura la mayor parte del ahorro posible con la menor parte de la inversión. Lo desarrollamos más abajo comparando las dos opciones.
Qué hay dentro del precio (y qué se queda fuera)
Cuando compares presupuestos, exige que estén desglosadas estas partidas. La diferencia entre dos ofertas que parecen iguales casi siempre está en lo que una incluye y la otra deja como «no contemplado»:
- Unidad exterior y unidad interior o hidrokit, con marca, modelo y potencia nominal por escrito. Sin referencia exacta no hay comparación posible.
- Depósito de ACS y su volumen. Un acumulador de 150 litros y otro de 300 no son la misma casa.
- Tratamiento anticorrosivo de la batería exterior y soportería resistente a la salinidad. En una isla esto no es un extra opcional, es lo que decide si la máquina llega a los diez años.
- Emisores: suelo radiante, fancoils o radiadores de baja temperatura. Es la partida que más se dispara y la que más se «olvida» en las ofertas baratas.
- Obra civil y adecuación eléctrica: bancada, pasatubos, desagüe de condensados, protecciones en el cuadro y, si hace falta, ampliación de potencia contratada.
- Legalización, certificado de la instalación, puesta en marcha y equilibrado hidráulico. Un sistema sin equilibrar consume mucho más de lo que dice el catálogo.
- Retirada del equipo antiguo y gestión de residuos, incluida la recuperación de refrigerante si sustituyes máquinas de aire acondicionado.
Fuera del precio suelen quedar el pintado y remate de paredes tras picar, la carpintería de un armario técnico, la sustitución de la centralita de riego si comparte cuadro y las mejoras de aislamiento. Nada de eso es opcional si quieres que la casa rinda: es presupuesto aparte que conviene conocer antes de firmar.
El sobrecoste insular: por qué aquí sale más caro
Un mismo equipo tiene en Tenerife un precio final más alto que en la Península, y no es por afán de nadie. La cadena logística añade transporte marítimo, tiempos de tránsito más largos y una gestión aduanera propia. Los equipos voluminosos y pesados —una unidad exterior con su acumulador— pagan ese peaje de forma especialmente visible. A eso se suma que el volumen de mercado insular es menor, por lo que los distribuidores mantienen menos referencias en stock y muchos modelos se traen contra pedido.
Las consecuencias prácticas son tres. La primera, plazos: cuenta con semanas, no días, entre la firma y el montaje, y pregunta explícitamente por la fecha de disponibilidad del equipo concreto. La segunda, catálogo: puede que el modelo que has visto recomendado en un foro peninsular no esté servido en la isla, y forzarlo alarga el plazo y encarece cualquier reparación futura. La tercera, recambios: elige una marca con presencia real y servicio técnico en Tenerife, aunque el equipo cueste algo más. Una avería en temporada con un recambio que hay que traer de fábrica te puede dejar sin agua caliente durante semanas.
Fiscalidad: en Canarias es IGIC, no IVA
Ojo con los presupuestos copiados de la Península
En Canarias no se aplica el IVA. El impuesto indirecto que grava el consumo es el IGIC (Impuesto General Indirecto Canario), con su propia estructura de tipos, y en la importación de determinados bienes puede intervenir además el AIEM (Arbitrio sobre Importaciones y Entregas de Mercancías en las Islas Canarias). Si un presupuesto de aerotermia para tu casa en Santa Cruz dice «IVA 21 %» o te habla del «IVA reducido de obra», está copiado de una plantilla peninsular y hay motivos para revisar el resto con lupa. El tipo de IGIC aplicable a la ejecución de obra y al suministro de equipos depende de la naturaleza de la operación y de la normativa vigente: pídelo desglosado en la oferta y confírmalo en la Agencia Tributaria Canaria o con tu asesor antes de dar por buena la cifra final.
Este detalle tiene efecto directo en la comparación de ofertas. Dos presupuestos que muestran el mismo total pueden estar aplicando criterios fiscales distintos, y solo lo detectas si exiges base imponible, impuesto y tipo por separado. Pide también que la factura identifique con claridad la parte de suministro de equipos y la parte de ejecución de obra, porque no siempre reciben el mismo tratamiento.
ACS con bomba de calor o sistema completo: la decisión que de verdad importa
Casi todo el mundo llega buscando «aerotermia» y descubre a mitad de camino que lo que necesita es otra cosa. En esta ciudad la pregunta no es qué marca, es qué alcance. Esta tabla resume las dos rutas realistas para una vivienda en la costa de Santa Cruz o en el área metropolitana:
| Criterio | Bomba de calor solo para ACS | Aerotermia completa (aire-agua) |
|---|---|---|
| Inversión | 1.800-3.500 € | 5.500-16.000 € |
| Qué cubre | Agua caliente sanitaria | Calefacción, refrigeración y ACS |
| Obra necesaria | Mínima: sustituir el termo y su acometida | Media o alta: emisores, tuberías, cuadro eléctrico |
| Tiempo de instalación | Media jornada o una jornada | De tres días a dos semanas |
| Encaje en un piso | Alto, si hay hueco ventilado o terraza | Limitado por la unidad exterior y la comunidad |
| Dónde brilla | Costa de Santa Cruz, pisos, familias con termo eléctrico | Medianías, zonas altas, unifamiliares grandes, obra nueva |
| Riesgo de sobredimensionar | Bajo | Alto si se dimensiona con criterios peninsulares |
Nuestra lectura, dicha sin rodeos: si vives en un piso de la capital, no tienes calefacción y quieres bajar la factura, empieza por el ACS. Si vives en La Laguna alta, en la zona de La Esperanza o en un unifamiliar con varias plantas y sí notas el invierno, entonces el sistema completo tiene una historia que contar. Y si estás en obra nueva, la aerotermia completa es casi siempre la opción correcta porque el coste marginal de dejarla prevista es pequeño.
Sobredimensionar es el error más caro que se comete en Canarias. Una máquina pensada para un invierno que aquí no llega arranca y para todo el día, se desgasta antes y rinde por debajo de su ficha técnica.
¿Compensa la aerotermia en Santa Cruz de Tenerife?
Compensa si el diagnóstico se hace bien y con la vista puesta en el agua caliente. Vamos con el razonamiento completo, porque la respuesta honesta tiene matices y merece la pena entenderlos antes de firmar nada.
De dónde sale el ahorro
El ahorro de una bomba de calor no viene de un precio de energía más bajo, viene del rendimiento. Un termo eléctrico de resistencia convierte un kilovatio hora eléctrico en algo menos de un kilovatio hora de calor. Una bomba de calor, aprovechando el calor del aire ambiente, entrega en torno a tres o cuatro por cada uno que consume. Ese multiplicador es lo que estás comprando, y en Tenerife juega a tu favor: la temperatura exterior es templada todo el año, y las bombas de calor rinden mejor cuanto más suave es el aire del que extraen el calor. Aquí no hay ciclos de desescarche invernales que hundan el rendimiento como en la meseta, ni noches a cinco grados bajo cero.
El resultado es que en la isla el rendimiento estacional real tiende a situarse en la parte alta de la horquilla de catálogo, algo que no se puede decir de casi ningún otro lugar de España. Es el mejor argumento técnico de la aerotermia en Canarias, y es curioso que los presupuestos que llegan a nuestros lectores casi nunca lo usen, prefiriendo inventar subvenciones.
Con qué lo comparas
El retorno depende por completo de qué estés sustituyendo. Frente a un termo eléctrico de resistencia, el recorte de esa parte del consumo es grande y la amortización de un equipo de ACS suele quedar en pocos años. Frente a bombonas de butano, hay que sumar el ahorro económico y también quitarte de encima la logística de cambiar bombonas y los riesgos asociados a la combustión en interiores. Frente a solar térmica ya instalada y funcionando, el salto es mucho menor y quizá no justifique la obra: si tienes captadores en buen estado, lo razonable es mantenerlos y usar la bomba de calor como apoyo.
Si vienes de un sistema de aire acondicionado por conductos relativamente reciente, tampoco corras. Es más rentable resolver el ACS por separado y estirar la vida de la climatización que tienes que tirarlo todo para unificar.
Aerotermia y autoconsumo solar: la combinación que sí funciona
Aquí es donde Tenerife tiene una ventaja difícil de igualar. La isla recibe una radiación solar muy alta y bastante regular a lo largo del año, sin los meses de invierno oscuros de la Península, lo que hace que una instalación fotovoltaica produzca de forma más estable mes a mes. Una bomba de calor, además, es un consumidor que se puede desplazar en el tiempo: puedes programar la producción de agua caliente en las horas centrales del día, justo cuando las placas están generando, y hacer que el equipo funcione prácticamente con energía propia.
Esa sincronía es la que convierte un ahorro decente en un ahorro grande, porque cada kilovatio hora que la bomba consume del tejado en vez de la red vale lo que vale la electricidad comprada, no lo que te pagan por el excedente. Si estás valorando ambas cosas, plantéalas juntas y con el mismo instalador: la programación horaria del acumulador y el dimensionado de las placas se deciden a la vez. Lo desarrollamos en la guía pilar de aerotermia.
Un aviso realista: la producción fotovoltaica también sufre la calima. En episodios de polvo en suspensión la irradiación cae de forma apreciable durante días y los módulos quedan cubiertos de una capa fina que hay que limpiar. No arruina el proyecto, pero conviene contarlo en las expectativas y no prometir producciones de folleto.
Salinidad y brisa marina: el enemigo silencioso de tu unidad exterior
Si hay un factor que separa una instalación que dura quince años de otra que empieza a dar problemas al cuarto, en Santa Cruz de Tenerife es la corrosión. La ciudad está volcada al mar, la brisa marina transporta aerosol salino tierra adentro y ese cloruro se deposita sobre cualquier superficie metálica expuesta. La unidad exterior de una bomba de calor es, precisamente, un bloque de aluminio y cobre con un ventilador que hace pasar por él miles de metros cúbicos de aire cargado de sal cada día.
El componente más vulnerable es la batería de intercambio: las aletas de aluminio son finas y, cuando se corroen, pierden contacto térmico con los tubos y se deforman. La máquina no se para de golpe; lo que hace es rendir cada vez peor, consumir más para dar el mismo calor y acabar disparando protecciones. Muchos usuarios lo achacan a «que la máquina ya está vieja» cuando el problema es una batería comida por la sal que nadie lavó nunca.
Qué exigir en el presupuesto por la salinidad
- Batería con tratamiento anticorrosivo. Los fabricantes ofrecen versiones con recubrimiento específico para ambiente marino, y en la mayoría de gamas es una opción de catálogo. Que figure la referencia exacta con el tratamiento, no una frase genérica del tipo «apto para costa».
- Soportería y tornillería de acero inoxidable. Los soportes galvanizados corrientes se oxidan rápido en primera línea, y un soporte comido es un problema de seguridad cuando la máquina está en una fachada o en un patio de vecinos.
- Chasis y carrocería protegidos, con revisión de los puntos donde el tornillo perfora la pintura. Ahí empieza casi siempre la oxidación.
- Aislamiento de tuberías con acabado resistente a intemperie y radiación ultravioleta. El aislamiento negro sin protección se agrieta al sol en pocos años y a partir de ahí pierdes rendimiento y aparecen condensaciones.
- Distancia y orientación razonables al mar cuando haya margen. Si puedes situar la unidad en una fachada protegida del viento dominante, ganas años de vida sin gastar un euro más.
El mantenimiento que aquí no es opcional
En una vivienda del interior peninsular puedes ser negligente con la unidad exterior y no pasa gran cosa. En Santa Cruz, no. El mantenimiento mínimo consiste en lavar la batería con agua dulce a baja presión con cierta periodicidad —trimestral en primera línea de costa, semestral algo más adentro— para arrastrar la sal antes de que actúe. Es una tarea sencilla que a veces puedes hacer tú con una manguera y siempre en frío, sin la máquina en marcha, y con cuidado de no doblar las aletas ni mojar la electrónica. Nunca uses agua a presión de hidrolimpiadora ni productos agresivos.
A eso hay que añadir la calima, que es el otro frente. Cuando entra polvo sahariano, ese material fino se pega a las aletas húmedas y forma una costra que tapona el paso de aire. Un intercambiador obstruido obliga al ventilador a trabajar más, sube la presión del circuito y baja el rendimiento sin que aparezca ninguna alarma. Después de un episodio de calima intenso, revisar y limpiar la unidad exterior es la intervención más rentable que puedes hacer. Si tienes también placas solares, aprovecha para limpiarlas en la misma visita.
Pide que el contrato de mantenimiento especifique qué incluye y con qué frecuencia. Un mantenimiento anual genérico pensado para clima continental se queda corto en un entorno con sal y polvo, y la garantía comercial del fabricante puede depender de que acredites el mantenimiento realizado.
Costa, medianías y zonas altas: la isla no es un único clima
Tenerife concentra en muy pocos kilómetros una variedad climática que en la Península requeriría cientos. Subir desde el puerto de Santa Cruz hacia La Laguna y de ahí hacia La Esperanza son quince o veinte minutos de coche y varios grados de diferencia, más un cambio radical de humedad y de régimen de nubes. Dimensionar una aerotermia sin tener en cuenta la altitud exacta de la vivienda es el error técnico más repetido en la isla.
Costa y centro de Santa Cruz
Temperaturas suaves durante todo el año, humedad moderada, demanda de calefacción prácticamente nula y algunos días de calor con viento del este en los que se agradece refrigerar. La prioridad absoluta es el ACS, y el factor limitante casi siempre es dónde poner la unidad exterior en un edificio de pisos. La salinidad está en su punto más agresivo.
La Laguna y medianías
Unos cuantos grados menos, mucha más humedad y el mar de nubes como visitante habitual. Aquí sí hay meses en los que una calefacción suave mejora el confort de forma notable, y aparece un problema del que se habla poco: la humedad interior. Una vivienda húmeda y fresca se siente más fría de lo que marca el termómetro y favorece condensaciones y moho. Un sistema de aerotermia con emisores bien elegidos y una buena estrategia de ventilación resuelve confort y humedad a la vez, y eso tiene un valor que no aparece en el cálculo de amortización.
Zonas altas y La Esperanza
Inviernos con noches genuinamente frías, alguna helada puntual en las cotas más elevadas y viviendas que a menudo están peor aisladas de lo que su altitud exige, porque se construyeron con criterios de costa. Es el único escenario del municipio y su entorno donde la aerotermia completa se justifica con los argumentos clásicos de calefacción, y donde conviene verificar que el equipo elegido mantiene su rendimiento a temperaturas exteriores bajas y cuenta con un ciclo de desescarche solvente.
Pregúntale al instalador a qué altitud ha hecho el cálculo y con qué temperatura exterior de diseño. Si no sabe responder o te da el mismo número que usaría en Madrid, busca otro presupuesto.
Subvenciones para aerotermia en Canarias
Aclaración importante: el Plan MOVES III no subvenciona la aerotermia
Circula por muchas webs del sector (y una versión anterior de esta misma página lo repetía) la idea de que el Plan MOVES III paga varios miles de euros por una bomba aerotérmica. Es falso. MOVES III es un programa de incentivos a la movilidad eléctrica: adquisición de vehículos eléctricos y de pila de combustible e instalación de puntos de recarga. No financia bombas de calor para climatización ni para agua caliente sanitaria. Si un comercial te lo ofrece como argumento de venta, desconfía del resto de su presupuesto.
Las vías de apoyo reales son otras y conviene conocerlas por lo que son: convocatorias que abren y cierran, con requisitos que cambian de una edición a otra. Por eso aquí las describimos en cualitativo, sin importes ni nombres de convocatoria concretos, y te pedimos que compruebes la que esté vigente el día que vayas a solicitar.
Programas del Gobierno de Canarias
El Gobierno de Canarias mantiene líneas de apoyo a la eficiencia energética y la rehabilitación de viviendas, gestionadas a través de sus consejerías competentes en materia de energía y de vivienda. Suelen articularse como convocatorias con plazo de presentación, presupuesto limitado y concesión por orden de entrada o por concurrencia, y en muchos casos exigen una mejora acreditada de la calificación energética de la vivienda mediante certificado antes y después de la obra. La sustitución de un sistema de generación de calor por una bomba de calor encaja habitualmente en el tipo de actuación subvencionable de estas líneas, pero el encaje concreto depende de cada convocatoria.
La consecuencia práctica más importante: estos programas casi siempre exigen que no hayas iniciado la obra antes de presentar la solicitud. Firmar el presupuesto, pagar la señal o dejar que el instalador empiece a picar puede dejarte fuera de forma irreversible. Si la ayuda entra en tus cálculos, el orden correcto es informarte, solicitar, esperar la resolución o la confirmación de que puedes empezar, y solo entonces contratar.
Deducción en el IRPF por obras de eficiencia energética
La normativa estatal del IRPF ha venido contemplando deducciones por obras que reducen la demanda de calefacción y refrigeración de la vivienda o que mejoran su calificación energética, acreditadas con certificado de eficiencia energética emitido antes y después de la actuación. Es una vía distinta y compatible en su planteamiento con las ayudas autonómicas, y opera al hacer la declaración, no como pago anticipado.
Aviso de vigencia: estas deducciones se han aplicado con plazos limitados que se han ido prorrogando por norma, así que su disponibilidad depende del ejercicio fiscal en el que ejecutes la obra. No des por hecho que estarán activas cuando te toque declarar: confírmalo con la Agencia Tributaria o con tu asesor fiscal antes de contar con ese dinero, y guarda desde el principio las facturas, los justificantes de pago por medios bancarios y los dos certificados energéticos. Sin esa documentación, la deducción no se sostiene aunque la obra fuese impecable.
Bonificaciones municipales de IBI e ICIO
Muchos ayuntamientos, y Santa Cruz de Tenerife y los municipios de su entorno no son ajenos a esta práctica, contemplan en sus ordenanzas fiscales bonificaciones en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles para viviendas que incorporan sistemas de aprovechamiento de energías renovables, y reducciones en el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras para las obras que persiguen esa mejora. Son beneficios de cuantía modesta comparados con una subvención directa, pero se aplican de forma recurrente en el caso del IBI y suelen pasar desapercibidos.
La clave está en el detalle: cada ordenanza fija sus propios requisitos, sus porcentajes, su duración y sus plazos de solicitud, que a menudo hay que respetar en el momento de pedir la licencia o inmediatamente después de terminar la obra. Consúltalo directamente en la ordenanza fiscal vigente de tu municipio o en su oficina de atención tributaria antes de empezar, porque solicitarlo tarde suele equivaler a perderlo.
Cómo tratar las ayudas en tu presupuesto
Nuestra recomendación es tajante: calcula la viabilidad de tu instalación sin contar ninguna ayuda y trata cualquier subvención que llegue como una mejora sobre un proyecto que ya te salía a cuenta. Si el retorno solo funciona con la ayuda, el proyecto es frágil.
Y desconfía de dos patrones comerciales que hemos visto en este sector con demasiada frecuencia. El primero, presupuestos que ya presentan el precio «rebajado» dando por concedida una ayuda que no está resuelta, a veces con porcentajes de cobertura inventados y atribuidos a fondos europeos o a organismos estatales. El segundo, empresas que se ofrecen a «gestionarte la subvención» y cobran esa gestión por adelantado sin garantizar nada. Pide siempre el precio real, el que vas a pagar si no llega ni un euro de ayuda, y que cualquier gestión de subvención figure como servicio aparte con su condición de cobro por escrito. Consulta también la página de subvenciones de Canarias y verifica la convocatoria vigente antes de contar con ningún importe.
Dónde poner la unidad exterior y qué dice tu comunidad
En una ciudad vertical como Santa Cruz, buena parte de los proyectos de aerotermia se atascan por un motivo que no es técnico ni económico: no hay un sitio claro para la unidad exterior, o el que hay pertenece a la comunidad. Merece la pena resolverlo antes de pedir presupuestos, porque condiciona todo lo demás.
Requisitos físicos del emplazamiento
La unidad exterior necesita aire libre y renovado. Metida en un armario cerrado o en un patinillo estrecho sin ventilación cruzada, recircula su propio aire, se autoenvenena térmicamente y pierde rendimiento de forma severa. Necesita también espacio de servicio alrededor para que un técnico pueda abrirla y trabajar, respetar las distancias que marque el fabricante en su manual y disponer de un desagüe de condensados resuelto: en modo calefacción una bomba de calor genera agua, y si no hay bajante prevista acabará goteando en la terraza del vecino, que es el inicio clásico de un conflicto.
El ruido es el otro factor. Los equipos actuales son razonablemente silenciosos, pero un ventilador funcionando de noche en un patio interior que actúa como caja de resonancia genera quejas legítimas. Pide el dato de potencia acústica del modelo concreto, valora soportes con amortiguación antivibratoria y, si el emplazamiento es delicado, pregunta por el modo nocturno de reducción de ruido que incorporan muchas gamas. Los ayuntamientos regulan los niveles de ruido transmitido a viviendas colindantes mediante ordenanza, y una instalación que las incumple puede acabar con orden de retirada.
Comunidades de propietarios: fachadas, patios y cubiertas
Si el equipo va en un elemento común —fachada, patio de luces, cubierta o azotea—, no es una decisión que puedas tomar en solitario aunque lleves treinta años en el piso. Lo sensato es informarse en el administrador, plantearlo formalmente a la junta y obtener un acuerdo por escrito, dejando constancia en el acta del emplazamiento exacto, del compromiso de reparar cualquier daño y de que el mantenimiento corre de tu cuenta. Una instalación colocada de tapadillo en un elemento común puede terminar en requerimiento de retirada a tu costa, con la obra pagada dos veces.
Consejos que ahorran disgustos: lleva a la junta el modelo concreto con su dato de ruido y una foto del emplazamiento propuesto, en lugar de una petición genérica; ofrece un acabado que no desentone con la fachada; y si el edificio está en un ámbito con protección patrimonial o en un entorno urbano regulado, comprueba en el ayuntamiento qué se permite en fachada antes de proponer nada, porque ahí las limitaciones estéticas suelen ser firmes.
Trámites, normativa y quién puede tocar tu instalación
Una aerotermia no es un electrodoméstico que se enchufa. Es una instalación térmica con refrigerante a presión, y eso implica requisitos legales concretos que protegen tu inversión y tu seguridad.
Empresa habilitada, RITE y gases fluorados
La instalación debe ejecutarla una empresa instaladora habilitada en instalaciones térmicas, conforme al Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE, RD 1027/2007 y sus modificaciones). Y el personal que manipule el circuito de refrigerante necesita el certificado personal de manipulación de gases fluorados, exigido por la normativa europea y española sobre gases fluorados de efecto invernadero. No es papeleo decorativo: sin esas acreditaciones, el fabricante puede rechazar la garantía del equipo y el seguro de tu vivienda puede discutir la cobertura de un siniestro relacionado.
Pídelo antes de firmar y por escrito. Una empresa seria te facilita sin problema su número de inscripción como empresa habilitada y, al terminar, te entrega el certificado de la instalación con el sellado que corresponda, además del proyecto o memoria técnica si la potencia del equipo lo requiere. Guarda toda esa documentación: la necesitarás para reclamar en garantía, para acreditar la obra en una ayuda o deducción y para vender la casa.
Licencias y comunicaciones al ayuntamiento
El régimen aplicable depende del alcance de la obra. Una sustitución de equipo sin obra relevante suele encajar en una comunicación previa o declaración responsable, mientras que una reforma que implica picar suelos para suelo radiante, modificar la distribución o intervenir en fachada entra en el terreno de la licencia de obra. En ámbitos con protección patrimonial los requisitos se endurecen. Que sea el instalador quien te aclare por escrito qué figura corresponde a tu caso y quién presenta cada documento, y confírmalo en la oficina municipal de urbanismo: la responsabilidad del trámite acaba siendo tuya como propietario.
Garantías: qué te cubre de verdad
Aquí hay que separar tres cosas que los comerciales mezclan con alegría. La garantía legal de conformidad es de tres años desde la entrega para los productos adquiridos a partir del 1 de enero de 2022, según el Real Decreto-ley 7/2021 que modificó la ley general de defensa de consumidores y usuarios. Si alguien te dice que son dos años, está desactualizado. Sobre esa base, el fabricante puede ofrecer garantías comerciales más amplias en determinados componentes, normalmente condicionadas a que acredites el mantenimiento periódico, algo especialmente relevante en un entorno salino. Y la empresa instaladora responde de su propio trabajo: fugas en la soldadura, un equilibrado mal hecho, una soportería que cede.
Que las tres queden por escrito con su duración, su alcance y a quién debes llamar en cada caso. Y pregunta un dato que en una isla vale oro: tiempo de respuesta comprometido del servicio técnico y disponibilidad de recambios en Tenerife. Una garantía de diez años sirve de poco si el repuesto tarda un mes en cruzar el Atlántico.
Instaladores de aerotermia en Santa Cruz de Tenerife
Mira nuestro ranking editorial de instaladores en Santa Cruz de Tenerife. Muchos cubren aerotermia y autoconsumo, lo que te permite contratar todo con una sola visita técnica.
Cuando los llames, estas son las preguntas que separan a un profesional de un vendedor. No necesitas ser técnico para hacerlas, solo escuchar si la respuesta es concreta:
- ¿Has hecho el cálculo de cargas de mi vivienda o me estás dando una potencia estándar? Un buen instalador visita, mide, pregunta por la orientación y por el número de personas. Si te da la potencia por teléfono con los metros cuadrados, está adivinando.
- ¿Con qué temperatura exterior de diseño y a qué altitud has calculado? La respuesta te dice si conoce la isla.
- ¿La batería lleva tratamiento anticorrosivo y la soportería es inoxidable? Que aparezca en la oferta con referencia, no de palabra.
- ¿Hay stock del equipo en Tenerife y qué plazo real me das? Y qué pasa con el plazo si el modelo no está disponible.
- ¿Quién firma el certificado de la instalación y cuál es tu número de empresa habilitada?
- ¿Qué incluye el mantenimiento y con qué frecuencia se lava la batería? Si no menciona la sal por iniciativa propia, mala señal.
- ¿Qué temperatura de impulsión has previsto para los emisores? Cuanto más baja, mejor rendimiento; una aerotermia forzada a impulsar muy caliente para alimentar radiadores antiguos pierde gran parte de su ventaja.
Reúne al menos tres ofertas y compáralas con las partidas desglosadas delante. La oferta más barata suele serlo porque le falta algo, y en esta isla lo que le falta suele ser precisamente el tratamiento anticorrosivo, el equilibrado o la legalización.
Errores que más caros salen en Tenerife
Un resumen de los fallos que vemos repetirse en los presupuestos y en las instalaciones ya hechas de la zona:
- Dimensionar con criterios peninsulares. Potencia de sobra para un invierno que no existe, ciclos cortos de arranque y parada, más desgaste y menos rendimiento.
- Pagar un sistema completo cuando lo que necesitabas era ACS. El error más costoso en euros absolutos.
- Ignorar la salinidad. Ahorrarte el tratamiento anticorrosivo para bajar el presupuesto es hipotecar la vida del equipo.
- Aceptar precios con subvenciones ya descontadas. Si la ayuda no llega, el precio que pagas es otro.
- Contar con el MOVES III. No aplica a la aerotermia, y quien lo ofrece revela cómo trabaja.
- Aceptar presupuestos con «IVA» en Canarias. Aquí el impuesto es el IGIC. Un presupuesto con el impuesto equivocado es una plantilla sin revisar.
- Instalar en elemento común sin acuerdo de la comunidad. Riesgo de tener que desmontarlo.
- Empezar la obra antes de solicitar la ayuda. Suele ser causa directa de exclusión.
- No exigir el certificado de la instalación. Sin él no tienes garantía sólida ni papeles para nada.
- Olvidar el mantenimiento. Aquí no es una recomendación del manual, es lo que decide si la máquina llega a los diez años.
Preguntas frecuentes sobre aerotermia en Santa Cruz de Tenerife
¿Merece la pena la aerotermia si en Santa Cruz casi no uso calefacción?
Merece la pena por el agua caliente sanitaria, que es un consumo de los doce meses. Si el objetivo es solo ese, una bomba de calor dedicada a ACS de 1.800 a 3.500 € captura casi todo el ahorro posible con una fracción de la inversión de un sistema completo. La aerotermia integral se justifica en medianías o zonas altas, en viviendas grandes, cuando también quieres refrigerar o cuando estás en obra.
¿Cuánto cuesta instalar aerotermia en Santa Cruz de Tenerife?
Entre 5.500 y 7.500 € en un piso de 70 a 90 m², entre 8.000 y 11.000 € en un adosado de 120 a 160 m² y entre 12.000 y 16.000 € en un chalet de más de 200 m², llave en mano. Solo ACS baja a 1.800-3.500 €. Cuenta con un sobrecoste respecto a la Península por transporte marítimo y menor volumen de mercado.
¿El Plan MOVES III subvenciona la aerotermia?
No. El Plan MOVES III es un programa de incentivos a la movilidad eléctrica: vehículos eléctricos y de pila de combustible e infraestructura de recarga. No financia bombas de calor ni para climatización ni para agua caliente sanitaria. Si un presupuesto descuenta esa ayuda, está mal hecho y conviene revisar el resto con desconfianza.
¿Qué ayudas existen entonces para la aerotermia en Canarias?
Tres vías. Los programas del Gobierno de Canarias de eficiencia energética y rehabilitación de viviendas, que suelen exigir mejora acreditada de la calificación energética. La deducción del IRPF por obras de eficiencia energética, cuya vigencia depende del ejercicio fiscal y hay que confirmar. Y las bonificaciones municipales de IBI e ICIO según la ordenanza fiscal de cada ayuntamiento. Comprueba siempre la convocatoria vigente y no inicies la obra antes de solicitar.
¿En Canarias se aplica IVA a la instalación de aerotermia?
No. En Canarias no se aplica el IVA, sino el IGIC (Impuesto General Indirecto Canario), y en la importación de determinados bienes puede intervenir además el AIEM. El tipo aplicable a la ejecución de obra y al suministro de equipos depende de la operación y de la normativa vigente, así que pide el presupuesto con base imponible, impuesto y tipo desglosados y confirma el tipo en la Agencia Tributaria Canaria o con tu asesor.
¿La brisa marina daña la unidad exterior?
Sí, y es el principal factor de vida útil en esta ciudad. El aerosol salino corroe las aletas de aluminio de la batería de intercambio, que pierde capacidad de transmitir calor, y ataca soportes y tornillería. Se combate eligiendo batería con tratamiento anticorrosivo, soportería inoxidable y lavando la batería con agua dulce a baja presión de forma periódica: cada tres meses en primera línea de costa, cada seis algo más adentro.
¿Cómo afecta la calima a la aerotermia?
El polvo en suspensión se deposita en el intercambiador de la unidad exterior y forma una capa que reduce el paso de aire. El equipo sigue funcionando pero consume más para dar el mismo calor, sin que salte ninguna alarma. Tras un episodio intenso, revisar y limpiar la unidad es la intervención más rentable. Si tienes fotovoltaica, la producción también cae esos días y los módulos necesitan limpieza.
¿Cambia el equipo si vivo en La Laguna o en La Esperanza en vez de en la costa?
Cambia bastante. Subiendo en altitud bajan las temperaturas y sube la humedad, aparece demanda real de calefacción y el mar de nubes se vuelve habitual. En zonas altas hay que verificar el comportamiento del equipo a temperaturas exteriores bajas y su ciclo de desescarche. En medianías gana peso el control de la humedad interior. Pregunta al instalador con qué temperatura exterior de diseño y a qué altitud ha calculado.
¿Puedo poner la unidad exterior en la fachada o el patio de mi edificio?
Si es un elemento común, necesitas el acuerdo de la comunidad de propietarios. Plantéalo al administrador y a la junta con el modelo concreto, su dato de ruido y el emplazamiento propuesto, y que quede en acta junto al compromiso de mantenimiento y de reparar daños. Instalarlo sin acuerdo puede acabar en requerimiento de retirada a tu costa. Comprueba también las limitaciones municipales de ruido y, si el edificio está protegido, las de fachada.
¿Cuánto se tarda en amortizar la inversión aquí?
Depende sobre todo de qué sustituyas. Frente a un termo eléctrico de resistencia, una bomba de calor de ACS suele amortizarse en pocos años porque la inversión es baja y el recorte de consumo es grande. Un sistema completo en la costa tarda mucho más, porque el ahorro de calefacción es casi inexistente. Frente a solar térmica en buen estado, el salto es pequeño y quizá no compense la obra. Calcula siempre sin contar ayudas.
¿Qué garantía tengo sobre el equipo y la instalación?
La garantía legal de conformidad es de tres años desde la entrega para lo adquirido a partir del 1 de enero de 2022 (Real Decreto-ley 7/2021). Encima de eso el fabricante puede ofrecer garantías comerciales más largas en algunos componentes, normalmente condicionadas a acreditar el mantenimiento. Y la empresa instaladora responde de su trabajo. Pide las tres por escrito y, en una isla, también el plazo de respuesta del servicio técnico y la disponibilidad de recambios en Tenerife.
¿Quién puede instalar legalmente una aerotermia?
Una empresa instaladora habilitada en instalaciones térmicas conforme al RITE, y el personal que manipule el circuito de refrigerante debe tener el certificado de manipulación de gases fluorados. Pide el número de empresa habilitada antes de firmar y exige al terminar el certificado de la instalación, además del proyecto o memoria técnica si la potencia lo requiere. Sin esa documentación puedes perder la garantía del fabricante y tener problemas con el seguro.
¿Conviene combinar aerotermia con placas solares en Tenerife?
Es la mejor combinación disponible en la isla. La radiación es alta y regular a lo largo del año, y la producción de agua caliente se puede programar en las horas centrales del día para que coincida con la generación de las placas. Así la bomba funciona casi con energía propia, y cada kilovatio hora autoconsumido vale lo que cuesta la electricidad comprada. Plantea las dos cosas juntas y con el mismo instalador.